Noah Blanco, una dinosauria solista

Noah Blanco, una dinosauria solista

El músico y activista trans, nos cuenta detalles de la realización de su reciente sencillo, su videoclip, sus próximos proyectos y nos fuimos en la profunda para saber más sobre su historia y vida personal. ¿Quién es Noah Blanco?

Por Catalina Rodríguez Lira

Noah Blanco lanzó su sencillo, en compañía de la penquista Dulce y Agraz, el pasado 29 de enero. El videoclip, dirigido por Gowosa, cuenta con más de 4 mil reproducciones en YouTube y la recepción de ambos materiales ha sorprendido al compositor antofagastino.

“Encuentro que pasó algo que no me había pasado antes, y es que la gente se abanderó mucho con el proyecto, con la idea. Sé que hay gente que reproduce muchas veces la canción en el día (risita). Eso no sé si me había pasado antes”, afirma Noah Blanco sobre el lanzamiento de su primer single como solista, No guardes tu amor.

El músico de 27 años se encuentra en La Serena, realizando las últimas maquetas de las canciones para su disco debut como solista con Legatto, con quien vive. Y desde allá conversó con nosotras a través de Zoom, por casi una hora, sobre sus proyectos, sus influencias, su historia y el activismo trans

No guardes tu amor llega pasado un fatídico año de crisis sanitaria en Chile y el mundo, y la pandemia por Covid-19  afectó a les artistas, como a muchos otros rubros. “Con la pandemia empecé a ver cómo poder lanzar esto y abrir mi carrera de tal forma, que me pudiese dar un suelo y poder continuar. O sea, esto fue como un cumpleaños para mí, el lanzamiento, digamos. Y la Dani me ha apañado un montón. Ambos sentimos mucha admiración por el otre, ha sido muy agradable”, comenta.

No guardes tu amor featuring Dulce y Agraz

El single fue escrito por Noah Blanco y Daniela González, Dulce y Agraz, y la música, compuesta, también, por él y por su amigo de toda la vida, Andrés Varas, conocido en la escena musical chilena como Legatto

Sesión editorial para No guardes tu amor

Blanco, hasta ahora, es el vocalista y compositor del proyecto de synth pop Dinosauria, banda que comenzó a mediados de 2016, en la que Noah comenzó su carrera como músico y, también, su transición. 

“Yo todavía estaba trabajando en Dinosauria cuando conocimos a Dani. En ese momento empecé a transicionar y siempre había querido hacer mi proyecto, pero nunca había sabido cómo, me daba un poco de miedo hacerlo solo y tampoco podía ponerle mi nombre. No quería que mi proyecto llevase mi deadname”, nos explica.

El cantante comenta que durante ese periodo comenzó la escritura de algunas de las canciones que podremos encontrar en su álbum debut, entre ellas, No guardes tu amor

“Yo tenía esta canción que creía que se podía compenetrar con la onda de Dani -esto en 2019-. Fuimos a la casa del productor con ella. Hizo sus letras y cantó el otro verso de la canción y eso quedó guardado. Volvimos a grabar las voces después. Mi voz en la primera maqueta no es la misma que mi voz ahora. Después se hicieron otros arreglos, entró Sebastián Riquelme, quien le agregó detalles y entró a producir los finales y todo”, cuenta Blanco.

El videoclip, a cargo de Gowosa, nos cuenta la historia de Uno y Una. Dos personajes que se aman, pero que, además, siempre han sido brujos. La idea original es del mismo Noah Blanco, quien nos explica que los protagonistas “se desenvuelven, se entienden y se desarrollan bajo otros parámetros. Hay otras dimensiones, hay otro lugar. Se buscan y hablan a través de esta danza para comunicarse, sentirse o llamarse, que es lo que se ve en el video”.

La producción de este material contó con la participación de diversos artistas. Comenzando por Gonzalo Wolf Sandoval, Gowosa, en la dirección, Felipe López, hermano de Noah, en la Producción Ejecutiva, Matías Caballero en el Styling, Evil Umbra en Make up, María José “Cota” Fiorentino en Asistencia Performática, Nerea Carmen en Coreografía, entre muches otres quienes dieron vida al resultado final.

¿Sientes que plasmaron lo que para ustedes es el amor?

“Sí. O sea, igual el amor es súper amplio y podemos seguir plasmandolo desde varios puntos y aristas. Mucha gente me ha dado muchas teorías y todas son correctas, pero si me lo preguntas, habla un poco de este miedo a sentirte enamorado de una persona íntimamente, cuando son solo dos personas. Cuando, de alguna forma, quieres buscar la manera de sentirte libre y completo, no sentir que te están arrancando algo del cuerpo y disfrutar esa intimidad profunda, porque es bueno reconocerla y sentirla y es bueno arriesgarse.  

En el fondo, habla de este ser que está muy enamorado y le está diciendo a esta persona que ya sabe que ella también se siente así, que ya basta de estos miedos y de estos límites que nos ponemos, porque no hay nada más malo. Vivamos el amor no más y si algún día esto se termina, “bacán, muchas gracias”.

Es bueno que las canciones se alejen de la idea del amor romántico y dañino…

“Siento que esta canción podría ser como una reivindicación, no del amor romántico en sí, pero sí de ese amor íntimo y profundo, que es lo que puedo rescatar del concepto del amor romántico que es tan maltratado. Es como hablar sobre la fe y la iglesia: no tienen nada que ver una cosa con la otra.

Pero eso, es “vivamos el amor y no nos coartemos”, porque el miedo está en todas las formas de amor, pero nada… eso (pausa). Igual cuando la escribí estaba como súper enamorado (risita)”.

Carátula No guardes tu amor por Alex Pascal

La vida en el desierto

¿De dónde eres?

“Esto nunca me lo habían preguntado. Yo soy uruguayo y chileno. Mi papá es de Uruguay y mi mamá, de Chile. Nací allá y viví intermitentemente allá en mi infancia. Llegué a Chile, a Antofagasta… y me dio una depre muy grande, porque todo es desierto y tierra y yo venía de otro imaginario, entonces me costó un poco”.

Noah Blanco vivió parte de su infancia y toda su adolescencia en la II Región del país. Allí, estudió desde los 14 años en el Liceo Experimental Artístico, del cual se graduó. 

“En la media fui el presidente del CEAL (Centro de Alumnos). Me llevaron los pacos muchas veces, onda de primero medio en adelante (risas), y salí del LEA de Antofagasta, de donde también salió mi amigo (Andrés) y me fui a Santiago… con la esperanza de poder salir de un pueblo súper, súper patriarcal, tradicional y machista”, nos cuenta.

Soy trans desde que tengo consciencia, sólo que no sabía cómo definirlo. De hecho, cuando chico pensé que estaba como hechizado o embrujado; pensé en todo ese tipo de posibilidades, porque como me pasaba algo que para mí era súper fantástico, que era como imposible, me cuestionaba todos esos imposibles. Entonces, siempre me ha gustado mucho el mundo de la magia, lo fantástico, la ciencia ficción, siempre me he sentido muy en casa con esas cosas. 

Era muy del tipo de niño que ganaba el mejor compañero y estaba metido en todas. Tenía esta dualidad como de ser muy introvertido, pero me mostraba extrovertido para validarme. Tenía miedo de que las personas conocieran la realidad, entonces armaba esa pantalla”, continúa Blanco

Noah salió del clóset en octavo básico, porque era muy notorio en él, dice,  y agrega que “fue súper importante, porque al momento de hacer eso me empecé a juntar con otras personas que también lo empezaron a hacer y empecé a crear tribu desde chico. Yo era muy de calle, pasaba re poco en mi casa. Siempre andaba en la calle, andando en skate… en ese tiempo no tomaba ni fumaba mucho, pero me acuerdo que, igual andaba ahí en la plaza haciendo la hora, peluseando… buenos tiempos igual”.

Una persona que, también, es muy importante para el artista es su hermano, Felipe. Sobre él nos dice:

“Con él siempre nos apañamos mucho. Crecí con él, tenemos un año de diferencia, entonces, de cierta forma, él también fue como mi escudo para poder defenderme. Por ejemplo, a mí me regalaban cosas que no me gustaban, entonces jugábamos con sus cosas ps´(risita)”.

Terminó su enseñanza secundaria y en cuarto medio dio una prueba específica para postular a la UNIACC, en la que le fue tan bien que ganó un 50% de beca para estudiar allí. Sin embargo, eso no era suficiente. 

“De hecho, me dieron más de la plata que me podían dar, sólo porque aún así no me alcanzaba. Fue como ‘buena… 50% qué bacán, pero igual no me alcanza’ (risas). Entonces, me dieron más beca (75%) y pude estudiar Música y Composición hasta cuarto año. No me titulé, porque había que ponerse a trabajar, porque estaba todo muy peluo´”, recuerda.

De reptiles extintos

Noah Blanco recuerda que “como a los 11 años hice mi primera composición para una banda -porque tuve una banda de cabros chicos en el colegio- y esa fue la primera canción que pude llevar a que sonara”. 

Cuando comenzó la carrera de Música y Composición, afirma que intentó estar presente en la escena musical. “Empecé a dar pequeños puntazos, pero caí después en una gran depresión, muy desoladora en cuanto a la industria de la música, por cómo me trataban – yo, en ese entonces, en mi lugar de mujer camiona y lesbiana, y digo todo esto sin ser una persona como muy masculina pa´ la hueá tampoco, porque tampoco podía defenderme en ese aspecto, porque, en verdad, nunca fui como tan brígido –”, explica.

Entonces, decidió que dejaría la carrera de músico, que haría cualquier otra cosa, que llevaría una vida “tranquila y piola”. Y lo hizo, por un tiempo… hasta que formó Dinosauria en 2016. 

Cuenta que vio “un afiche que decía ‘Se busca cantante para proyecto synth pop’ y salía como una mujer voluptuosa, así pal´ hoyo, como con un casco de astronauta. Y yo les dije como ‘no sé si cumplo con el perfil, pero les mando mi Soundcloud’”. Así partió el proyecto grupal que hoy cuenta con un álbum, “No”, y siete singles, el más reciente, Estereotipo, lanzado en 2020.

“Dinosauria nace con el disco Corazones de Los Prisioneros como estandarte un poco y, claramente, va mutando con un montón de otras influencias, mías y del Ignacio (miembro fundador de la banda). Empezamos a escribir juntos, a componer las canciones, nos hicimos muy amigos con el paso del tiempo. Y se fueron integrando otras personas a la banda, que fueron rotando”, nos explica.

¿Piensas mantener este proyecto en paralelo?

“Yo nunca he dicho que Dinosauria se acabó, ¿cachai´? Yo sólo he dicho que mi proyecto solista empieza ahora, y obviamente, no puedo desdoblarme tampoco. Pero lo que pasa con toda la idea de abrir lo de Noah Blanco va por un tema sonoro igual, porque la música es muy distinta, entonces poner esta música en Dinosauria, sería como apropiarme y borrar la línea editorial con la que viene la banda. También es música que a mí me gusta mucho hacer, pero no va en esta línea del disco de Noah Blanco.

Sé que no lo voy a cerrar. Sé que en algún momento algo va a salir por Dinosauria. No sé cómo o cuándo, pero estoy seguro de que sí, porque también es algo que me gusta mucho, no quiero dejar de hacerlo”.

Estando en la banda, Noah comenzó su transición, lo que permite escuchar a lo largo de su trayectoria los cambios, por ejemplo, en su voz, como él mismo menciona. Cuando le preguntamos si podíamos entrar en un terreno más personal en la conversación, su transición fue lo primero que salió.

“Las personas trans y disidentes tenemos que esforzarnos el doble, el triple, el cuádruple para demostrar de lo que somos capaces”.

No hay mucho sobre ti como persona en internet, entonces me gustaría que conversáramos en un tono más personal…

“Sí, obvio. Siento que eso no es tanto mi culpa, sino que, desde que me volví como un meme (risas) los medios se centraron mucho en mi identidad trans. No me han preguntado nada sobre mi música o mi persona. Con este lanzamiento es la primera vez que hay tanta mediatización en torno a lo musical.

Me tuve que esforzar demasiado y eso es injusto. Las personas trans y disidentes tenemos que esforzarnos el doble, el triple, el cuádruple para demostrar de lo que somos capaces”.

Además, agrega que el lanzamiento de No guardes tu amor significó tomar una decisión muy importante: “En este caso, yo, francamente, tuve que optar. Era lo uno o lo otro. O me hago la mastectomía o invierto esta plata en un video que me de un suelo para poder continuar con mi sueño y mi carrera, lo que me hace feliz… La gente cis no tiene que hacer esas elecciones”. 

Luego del estallido social rondó una ilustración en Instagram que mostraba cómo el activismo era la perfecta mezcla entre el amor y la rabia. Y luego de esa respuesta de Noah, debíamos hablar sobre su activismo

Hernán Larraín y Noah Blanco

“El hito, digamos, yo creo que, obviamente, fue Hernán Larraín, pero esto del activismo igual es algo como muy de memoria muscular. Yo creo que si, a lo mejor, hubiese estado otra persona trans disidente ahí, habría hecho exactamente lo que hice yo; sólo que era yo el que estaba en ese lugar y momento. 

Y, francamente, la otra opción era darle la mano a Hernán Larraín po´ (risas). No sé qué da más miedo si darle la mano o no dársela, ¿cachai´? Yo te juro que le veía los ojos y eran como de un celeste blanquecino, y yo pensaba como ‘este hueón no es de acá. Está enfermo’, onda, la maldad, hueón”, expresa.

Después de hacerse conocido por negarse a saludar al ministro de Justicia y taparse un ojo con la mano, en su lugar, su celular no dejó de sonar. De hecho, lo mantuvo apagado por tres días. Pero, además, no sólo fue el aumento de la exposición pública a lo que se enfrentó, sino a los comentarios negativos y críticas. La prensa, como es usual, no lo trató bien tampoco.

“Entonces, claro, ese fue como el hito. Pero, como te comentaba, yo fui presidente del CEAL, entonces, no es como que yo me vaya a quedar callado frente a la injusticia. Jamás lo he hecho, no lo puedo hacer, no me sale”, afirma el músico.

De ahí en adelante todo fue distinto. Se le reconocía como “el primer chico trans en cambiar su sexo registral”, “el que no le dio la mano a Hernán Larraín”, por lo que cualquier logro o noticia sobre su actividad como músico pasaba a segundo o tercer plano. 

Sin embargo, asegura que “fue algo que no pude dejar de hacer, porque me fui dando cuenta en el camino, de que habían muches niñes que me pedían ayuda, como si yo fuese una organización. Me escribían como ‘oye qué puedo hacer con esto’, ‘Noah, me pegaron en tal lugar’. Ahí empecé a apañar a la OTD, Organizando Trans Diversidades, y a otras fundaciones que necesitaban visibilizarse y que tenían poquitos seguidores. 

Entonces, empecé a tomar partido y a decir las cosas que me parecían estaban equivocadas. A ver cómo le hacía para intentar mezclar estas dos cosas, mi música y el activismo, porque cuando subía algo musical, nadie me pescaba, ¿cachai? (risas)”.

Es que donde estás parado hoy es un punto igual complejo, porque ser músico en Chile es súper difícil, y ser una persona trans en Chile… para qué decir. Entonces, ¿cómo combinas esas dos cosas? ¿Cómo se vive esa intersección?

“Uf… Con mucha paciencia (pausa). Es duro, hueón, francamente, -ya, me voy a poner serio- yo la he pasado mal igual. (…) En la industria de la música yo he trabajado en sonido, tirando cables, no solamente como músico, sino que en cualquier peguita o pololo que sale, ¿cachai´? Y con eso me podía sostener. Pero ahora es súper difícil porque los shows en vivo no existen, y si existen, son muy pocos y, por lo general, se dan dentro de la élite de la escena musical chilena

Entonces, hay que reinventarse. Yo hago clases de Ableton, sobre todo, intento hacer clases a personas disidentes, personas trans, que necesitan o quieren este tipo de educación a un precio más accesible. Pero. igual po´, es súper jodido, porque tengo que pagarme la testosterona que sale 120 lucas… ¿De dónde saco esa plata? ¿Cachai´? Tení´ que vender tu ropa, vender tus cosas… 

Es difícil, hueón…

Es súper desgastante. Afecta mucho tu salud mental, tu autoestima, todo. Por eso te digo, la gente cis no tiene que pasar por esta doble pega, ¿cachai´? Y nadie se hace cargo, ni siquiera el gremio artístico-musical o algo. En este país yo no tengo ayuda de nadie, para nada de lo que estoy haciendo. Todo sale a puro empuje…”

Y más aún siendo de región, ¿o no?

“Lo de ser de región es super importante recalcarlo. Para este último lanzamiento me di cuenta de que la mayoría de los videoclips que se trabajan están hechos en Santiago, en el litoral o en bosques del sur. Hay re poco del norte, ¿cachai´? Que es una hueá tan representativa de este país… el Valle del Elqui po´. 

Lo dimos todo como para poder costear los pasajes para todo el equipo, algunos se costearon sus pasajes, a otros se los tuvimos que pagar. Fueron muy diferentes los formatos. La cosa era poder hacer que toda la gente llegara acá. Además, con todas las precauciones por el Covid”.

¿Cicatriz?

Pero, finalmente, hoy está viendo recompensas de todo el esfuerzo invertido. No guardes tu amor abre la puerta de su carrera solista y es el primer vistazo de su álbum debut

Noah Blanco nos adelanta que algunas de las canciones “son del año de la pera. Son canciones que mis amigos conocen y es como ‘oh canta esa que siempre tocai´, que tiene como 100 años’ (risas). Al mismo tiempo, estas le dan mucho contexto y dan a entender lo que estaba pasando en ese tiempo por mi mente y corazón con respecto a mi transición y a mi identidad.

Muchas de esas canciones las recolecté y las devolví a la vida porque son parte del contexto de este álbum que, para mí y por ahora, quizás, se va a llamar Cicatriz

Es un disco que espero poder sacar, también, con una compilación de textos, porque he estado estudiando mucha literatura y poesía, y me gusta mucho. Tengo como un bloc escondido por ahí donde escribo toda mi poesía. Espero, así, poder darle a la obra más arte y contexto.

El álbum está súper cinematográfico. Las canciones, todas, están pensadas desde una escena o un imaginario. Incluso los videos, como lo hicimos con No guardes tu amor. No espero que sean canciones así no más, sino que también conlleven una narrativa”.

¿Habrá más colaboraciones?

“Sí, va a haber. Hay personas disidentes que admiro mucho, con las que siempre he querido colaborar, y creo que este disco va a estar lleno de esto que, igual es muy mío, porque yo soy muy de mis amigos, muy, muy, muy de mis amigos (risas). Tengo mi camada, como la Martina Lluvias, por ejemplo. Es mi mejor amiga, somos mejores amigos hace muuucho tiempo. Somos muy hermanos, y, no puedo adelantar tanto, pero es obvio (risas)”.

Hasta el momento, No guardes tu amor ha recibido, valga la redundancia, mucho amor por parte del público. Blanco cree que “primero, tiene que ver con la obra en sí, y en segundo lugar, también tiene que ver con hacer las cosas de forma más honesta. Cuando empezai´ a cachar que eres merecedor de pedir ayuda, también. Eso se nota, se ve.

Yo mismo me veo sacándome tapujos. Recién subí un video de una escena post, donde salgo como el Avatar Ang, así como dándolo todo con el baile, y yo era muy pudoroso como para hacer eso, ¿cachai´? Son cosas que la misma transición te va dando. No era lo mismo para mí, antes, el haberme subido a un par de tacos, que subirme ahora a un par de tacos. Yo feliz. Entonces uno florece y eso se nota”.

Claro. Creo que todas las personas buscamos a referentes o escuchamos a artistas que sean auténticos, honestos y felices…. ¿Eres feliz?

“Emocionalmente igual me pasaron un par de hueás (risita). Pero dentro de todo, siento que sí. Estoy muy contento con esto y agradecido, sobre todo, agradecido. Agradecido de la gente que me apañó y de mí mismo igual, por tener toda esta terquedad.

Yo soy el productor de este video. Entonces, tener que conseguir las cosas, tener que hacer tantas llamadas, estar ahí al pendiente… te encargo el dolor de guata de toda esa semana. Cachar si podía venir la gente, de si les cambiaban el pasaje o no… fue heavy. Pero ahora, que miro hacia atrás, digo como ‘oh, hueón… bacán’, como que di todo y estoy muy conforme conmigo mismo.

Así que, sí. Soy feliz…

Catalina Rodríguez Lira
Latest posts by Catalina Rodríguez Lira (see all)

Agregar un comentario